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Uno de los parámetros utilizados para detectar enfermedad renal es la detección de la creatinina en la sangre.
Uno de los parámetros utilizados para detectar enfermedad renal es la detección de la creatinina en la sangre. (Shutterstock)

La cantidad de tejido renal disminuye y la función de los riñones y la vejiga sufren cambios con la edad que podrían complicarse, si no se atienden a tiempo, explicó el doctor Avid Muñiz Rivera, del Instituto de Nefrología e Hipertensión, en San Juan.

Estos órganos son vitales para el funcionamiento del sistema urinario, que mantiene el equilibrio químico en el cuerpo. Los riñones tienen la tarea de filtrar la sangre, identificando los desechos; y la vejiga cumple el rol de almacenar y expulsar a través de la uretra todos esos líquidos que no necesita el organismo.

“Es natural que, según uno envejece, los órganos también envejezcan. Es normal que, según pasen los años, el funcionamiento renal disminuya”, sostuvo el doctor.

Con la llegada de la vejez, merma la cantidad de unidades filtradoras, nefronas, que filtran el material de desecho de la sangre, según portal de Medline Plus. Además, otro cambio que ocurre es que los riñones comienzan a filtrar sangre más lento.

“Es importante reconocer que uno de los parámetros que utilizamos para detectar enfermedad renal es la detección de la creatinina en la sangre. Esta es una sustancia que se genera en el músculo y que no tiene función alguna en el cuerpo”, explicó Muñiz Rivera.

“Siempre, una subida abrupta de la creatinina implica que algo está pasando en los riñones porque no van a la par con el envejecimiento ni con el crecimiento. Inicialmente, aparte de hacer análisis y detectar cuál es la causa de este disturbio en los riñones, se debe iniciar manejos en términos de la dieta”, recomendó.

Cambios que causan problemas en la vejiga

Algunos problemas renales están altamente asociados a la función de la vejiga. Con la edad, la vejiga se torna menos elástica, lo que quiere decir que no puede contener la orina como regularmente lo hacía.

Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK, en inglés), cambios como el envejecimiento, infecciones de la vejiga, estreñimiento, defectos congénitos, obstrucción de las vías urinarias, tos crónica, la diabetes y sobrepeso pueden causar incontinencia urinaria.

En el caso de las mujeres, la uretra podría estar bloqueada y enfrentar cambios por músculos débiles del piso pélvico que hacen que la vejiga se desplace hacia abajo. Los hombres podrían tener una glándula prostática que rodea la abertura de la vejiga. A medida que envejecen, la próstata de los hombres se agranda, según el NIDDK.

Además, el NIDDK señala que el sistema nervioso también afecta la forma en que funciona la vejiga. El cerebro, cuando no se comunica con la parte correcta de las vías urinarias, puede provocar que la persona no vaya al baño cuando debería.

Qué afecta los riñones y la vejiga:

  • Los hábitos alimentarios altos en azúcar, grasas y alimentos que causan estreñimiento.
  • No controlar la presión arterial.
  • No consumir suficiente agua.
  • Beber alcohol en exceso.
  • Falta de actividad física.
  • Fumar.
  • No realizar las visitas médicas rutinarias.

En especial, las enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión tienen un riesgo en los pacientes de desarrollar enfermedades que obstaculicen la función de los riñones y la vejiga.

Preocupación por la alta incidencia de enfermedades renales en Puerto Rico

La alta incidencia de puertorriqueños que padecen alguna condición renal severa es una preocupación, ya que la cantidad de personas que están atravesando por enfermedades crónicas del riñón es cada vez mayor.

“En Puerto Rico, la incidencia y la prevalencia de enfermedades renales ha seguido aumentando, y el responsable de eso es la diabetes. Más de un 65 % de los pacientes que están en lo que llamamos el estadio 5 de enfermedad renal crónica (CKD, en inglés) son personas con diabetes. Así que sabemos que en Puerto Rico la prevalencia de diabetes es de un 17.3”, recalcó Saadé Lloréns, profesora del Recinto Ciencias Médicas de la UPR.

La también educadora en diabetes recalcó que desarrollar hábitos de cuidado como la prevención y la educación del sistema urinario son estrategias para que el paciente pueda evitar complicaciones.

“Es un problema de salud pública inmenso que requiere una atención no solo en las etapas tardías, sino en la prevención temprana. Es importante tener en consideración a todo paciente con factores de riesgo, principalmente diabetes e hipertensión”, declaró, por su parte, el doctor Muñiz Rivera.

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