Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 30 días.
El psicólogo aclaró que las redes y el internet pueden afectar la salud mental de los niños y adolescentes.
El psicólogo aclaró que las redes y el internet pueden afectar la salud mental de los niños y adolescentes. (Shutterstock)

En estos tiempos, los jóvenes están recibiendo una fuerte carga emocional a través de las redes sociales, donde, muchas veces, la vida ficticia, los estereotipos y las conductas mostradas por sus pares o por influencers a quienes siguen, pueden provocarles trastornos mentales que les llevan a generar ideas suicidas.

Según las estadísticas de la Comisión para la Prevención del Suicidio del Departamento de Salud (DS), desde el año 2000 hasta agosto de este 2021, se han reportado un total de 6,329 muertes por suicidios en Puerto Rico, para un promedio anual de 296 suicidios y una tasa cruda de 8.1 %. Tan solo en el mes de agosto (2021), se reportaron trece para un total, hasta el momento, de 118 casos.

En Puerto Rico, la mayoría de las personas que intentan el acto suicida son adultos mayores, sobre todo hombres. De acuerdo con el psicólogo clínico Luis Sánchez Caso, “8 de cada 10 personas que mueren por suicidio son hombres y la mayoría son de 35 a 65 años.

En el caso de los jóvenes de 15 a 19 años, tristemente, este año van cinco casos. Esto representa la cifra más alta desde el 2017, cuando se registraron ocho entre esa población, para un promedio de 3.15 %.

A esto hay que sumarle el hecho de que, según el psicólogo clínico, en la actualidad son más los jóvenes que llegan a tener pensamientos suicidas.

“Hay más expresiones del suicidio. Ahora estoy viendo más niños que hablan sobre eso; no es que se dé el acto, no es que culmine, pero he visto un aumento en casos con esa conducta. Esto es que el menor habla, ha tenido idea o dice que quiere morirse o suicidarse”, expresó Sánchez Caso.

Además, el psicólogo advirtió que la pandemia ha venido a agravar la estabilidad emocional de esta población, lo que ha traído un sinnúmero de factores que han afectado la socialización y el comportamiento de los adolescentes.

“La población que más se ha afectado en la pandemia son los adolescentes porque dependen de sus pares para definirse. Ese rompimiento tan marcado [por el distanciamiento], es como si le movieran a todo el mundo la alfombra, sobre todo a los adolescentes que estaban en las casas, no estaban socializando en la escuela, no tienen esos pares para identificarse y relacionarse e identificar quiénes son. Se han visto muchos casos de adolescentes afectados con depresión y ansiedad, y algunos con ideas suicidas. Esa ha sido la constante”, expuso el doctor en psicología clínica.

El mundo virtual y el encierro en casa durante el período más vulnerable de la pandemia, llevó a los niños y a los adolescentes a refugiarse en los juegos electrónicos, el internet y las redes sociales. Esto, según el psicólogo, generó en muchos una adicción peligrosa.

Sabemos que la adicción a los juegos es demasiada en los adolescentes y los niños, y esa adicción a los juegos es básicamente como la adicción a la heroína y a las drogas. En las investigaciones se ha encontrado que compromete las mismas áreas del cerebro. He visto adolescentes de 12 y 13 años que agreden y abofetean a su madre, simplemente porque les retiraron los juegos y los ves con la misma sintomatología: sudando, nerviosos, inquietos, hipervigilantes, como el adicto que no tiene su droga. Es que [se] compromete el área del hipotálamo, asociada a la búsqueda de placer y de evitar el dolor. Es drástico”, sostuvo el experto, quien afirmó que desde que comenzó la pandemia “ha aumentado significativamente el tiempo que los niños están en la computadora, tanto en las redes como en los juegos y las actividades asociadas y, ahora se ha maximizado porque esa [la computadora] es la nueva babysitter”.

Lo malo de las redes

El psicólogo aclaró que las redes y el internet tienen muchas cosas positivas que ofrecer a la sociedad, sobre todo a los jóvenes, sin embargo, destacó que es un medio donde se manejan muchos mensajes que pueden afectar la salud mental de los niños y adolescentes.

“En las redes hay cosas muy positivas, pero también hay ideas suicidas, hay juegos que tienen cosas depresivas. Había un sitio que estimulaba el suicidio en las redes; te decía cómo hacerlo. Hasta eso han llegado. Obviamente, la exposición a cosas negativas que tienen, a veces, las redes y el internet no contribuyen mucho a que la persona se sienta bien”, sostuvo.

En ocasiones, las redes muestran realidades ficticias, establecen estereotipos del cuerpo, la vida y la economía “perfectas”, que, en muchos casos, no van acorde con la realidad que las personas pueden alcanzar.

“No solamente es verse perfectos sino que hay personas, por ejemplo, que tienen mucho dinero y llevan un estilo de vida que los adolescentes no pueden vivir y crean dudas, inseguridad. Si las metas son algo inalcanzables, empiezan a haber sentimientos de minusvalía porque el medio crea unas expectativas y no tienen la realidad para llegar a eso, y eso va afectando. Son discursos que abundan, a veces, en los medios de la televisión y en la internet que son accesibles a muchos de nuestros jóvenes”, mencionó Sánchez Caso.

El uso indebido de las redes, los videojuegos y el internet puede y está generando problemas mentales en la juventud. La adicción, la depresión y la ansiedad son solo algunas de las consecuencias.

“La adicción que crea en la persona esa dependencia, tanto en el juego como en la actividad digital, está todo el tiempo ahí y el mero hecho de dejar de usarla, crea ansiedad, se ponen irritables y agresivos. También trae depresión, trastornos de ansiedad y hasta trastornos sexuales debido a la pornografía que está accesible en la internet”, explicó el psicólogo clínico.

Entonces, ¿cómo detectamos que un adolescente está presentando problemas debido a su conexión con las redes, videojuegos y el internet?

“Hay que evaluar si la exposición es continua, si pasa demasiadas horas conectado; si ese adolescente no quiere salir, prefiere quedarse encerrado en un cuarto. También el joven puede verse ansioso. Muchos niños ahora no quieren salir porque ya es amenazante el mundo real. Además de que es sumamente estimulante: los juegos, las actividades. Todo es accesible, ves las imágenes que quieres ver, ya que, normalmente, te muestra cosas favorables. Estos son indicadores de que hay un problema”, dijo el especialista.

Es importante atender el impacto del mundo cibernético de modo que podamos evitar que la tecnología termine ocasionando problemas psicológicos y emocionales que generen pensamientos o, incluso, intentos suicidas.

“El tiempo de exposición es primordial, sobre todo en un niño o joven, y se debe limitar en la semana. La recomendación es que se les permita a los jóvenes que asuman lo que van a hacer. Por ejemplo, en la semana lo usamos media hora y en el fin de semana más tiempo”, dijo.

Otro consejo del psicólogo es lograr que los niños y jóvenes reconozcan los límites y que puedan autorregularse.

“No es que los parientes controlen al niño, sino que este aprenda a autorregularse. Uno puede tratar de regularlo, pero lo importante es que ellos tomen conciencia de cómo les está afectando. No es simplemente quitarlo, penalizarlo y se acabó, porque hay que enseñarlos a autorregularse porque si no es ahora, las va a usar luego y puede tener problemas como adulto”, concluyó el psicólogo clínico.

💬Ver comentarios