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Para que indetectable=intransmisible sea una realidad, los pacientes deben estar a gusto y de acuerdo con su tratamiento.
Para que indetectable=intransmisible sea una realidad, los pacientes deben estar a gusto y de acuerdo con su tratamiento. (Shutterstock)

Hace más de 30 años, el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) es parte de la vida de muchas personas, no solo porque tengan la condición, sino porque todos tenemos un familiar, un conocido, un amigo o la pareja que es positivo. Por eso, el VIH ha entrado en las vidas de todos.

Aun así, vemos que, con el paso de los años, la condición ha pasado de ser una condena de muerte, a ser una condición que, teniendo un seguimiento médico eficiente y siendo pacientes adherentes a sus medicamentos, se puede tener una vida totalmente funcional. Más aún, viendo que se ha aprobado y trabajado con el estigma del contagio, cuyos resultados son notables en el mensaje de la campaña I=I, indetectable=intransmisible.

Para que I=I sea una realidad, nuestros pacientes deben estar a gusto y de acuerdo con su tratamiento. Esto, para que no lo abandonen y no tengan temor en hablar con su proveedor de salud.

Una de las preguntas más comunes es: “¿podría cambiar mi tratamiento por uno de una sola pastilla al día o un inyectable un mes sí y otro no?”.

Puede ser posible para muchos pacientes, pero no para todos, debido a que hay que estudiar varios puntos antes de hacer estos cambios.

Los puntos para considerar antes del cambio:

  • Resistencia a medicamentos: No debe tener resistencia a los componentes del medicamento al que pretende hacer el cambio, además de que todos deben funcionar completamente, no parcialmente.
  • Contraindicaciones para utilizarse con otros medicamentos: Cuando tenemos pacientes que tienen polifarmacia, o sea, muchos otros medicamentos para tratar otras condiciones que tengan. No debe confligir con el uso de ningún medicamento que los pacientes utilicen.
  • Con o sin alimentos: Saber si el medicamento debe usarse tomando alimentos o no, y la disposición del paciente para seguir la instrucción.
  • Carga viral: Esto es de suma importancia, pues aquí es donde empieza y termina todo. Si el paciente quiere un cambio para simplificar el tratamiento, debemos estar seguros de que es adherente y, además, de que su carga viral es <20 copias, por lo menos, durante seis meses consecutivos para poder hacer este cambio. También se deben estudiar los demás puntos expuestos anteriormente.
  • Cuando usamos una sola pastilla para iniciar tratamiento o un inyectable, debemos estar seguros de que es el tratamiento más indicado. Además de hacer pruebas de resistencias lo más pronto posible, si fue de rápido inicio y, si no es así, preferiblemente, se deben tener estas pruebas antes de tomar decisiones.

Los tratamientos compuestos en una sola pastilla e inyectables han demostrado ser muy eficientes y eficaces, pero no son para todos los pacientes. Es muy importante que, para llegar a esta conclusión, discutas con tu médico tratante cuán beneficioso puede ser para ti. Estudiar todos los pros y contras que puedes tener para que logres tomar una decisión informada y correcta para ti y para quienes te quieren.

Recuerda, el conocimiento nos da poder y tu médico y las demás personas de tu equipo de cuidado están ahí para ti, para orientarte y ayudarte a decidir cuál es el mejor tratamiento y el más efectivo para ti. Porque no todos somos iguales y, gracias a esa diversidad y a que tú existes, este es un mundo mejor. ¡Cuídate!

La autora es presidenta de la Asociación de Médicos Tratantes de VIH de Puerto Rico, subdirectora médica del Concilio de Salud integral de Loíza y Chair de Puerto Rico para la American Academy of HIV Medicine. Tiene práctica privada en Carolina.

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