Anibelle Sloan
💬

Una nueva masacre educativa en pleno Siglo XXI

En el año 2001 teníamos en Puerto Rico 1,523 escuelas públicas. Veinte años después, solo quedan 844 escuelas en funciones. El gobierno ordenó el cierre indiscriminado de 679 planteles, en su mayoría durante la incumbencia de la hoy convicta exsecretaria de Educación Julia Keleher y el exgobernador Ricardo Rosselló. En aquel entonces las asociaciones de maestros bien llamaron esa operación como una “masacre educativa”. Más allá del debate en torno a si era o no necesario cerrar algunos planteles escolares, lo cual se hizo sin los estudios indispensables para tomar esa decisión de manera informada y sustentada, lo cierto es que todavía hoy el gobierno, en pleno Siglo XXI, ni siquiera es capaz de mantener abiertas las 844 escuelas que quedan.

Los pasillos de la Escuela Roberto Clemente lucían vacíos en el regreso a clases tras el paso del huracán Fiona.
Los pasillos de la Escuela Roberto Clemente lucían vacíos en el regreso a clases tras el paso del huracán Fiona. (David Cordero Mercado)

Este diario ha informado que, luego del paso del huracán Fiona, todavía 67 planteles escolares permanecen cerrados porque no tienen luz ni agua. Del resto de las escuelas ni siquiera se sabe cuándo ofrecen clases y cuándo no, porque tienen problemas de voltaje y de forma recurrente los estudiantes son despachados a sus hogares. No hay quién soporte el calor, sin agua en los baños tampoco se puede estar allí. El Departamento de Educación no monitorea esta situación, por lo que desconoce los días en que dan clases y los días en que envían temprano a los estudiantes a sus casas. Para muchos de ellos el almuerzo que reciben en sus escuelas es su única comida caliente del día. Hay municipios donde la única escuela pública que hay está cerrada.

Decenas de escuelas siguen clausuradas tras el huracán Fiona por falta de luz y agua

Lo más impresionante de esta noticia es tomar conciencia de cómo, ni para el gobernador, ni para sus secretarios esto parece ser importante. No los hemos visto reclamando ni exigiendo a nombre de nuestros estudiantes de escuela pública. Que un Primer Ejecutivo ignore la función vital de la educación y deje a nuestros niños rezagados y sin almuerzo caliente es otra tragedia para nuestro país. La masacre educativa es perpetuada de forma cruel y abusiva. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha declarado que “la educación es un derecho humano fundamental que permite sacar a los hombres y las mujeres de la pobreza, superar las desigualdades y garantizar un desarrollo sostenible”.

En Puerto Rico, nuestra Ley Suprema eleva a rango constitucional el derecho a la educación. También contamos como ley con la Carta de Derechos del Estudiante (Ley 195-2012, según enmendada), la cual establece expresamente que el estudiante tiene que ser prioridad para el Estado, a tono con la Sección 5 del Artículo II de nuestra Constitución. La Carta de Derechos del Estudiante reconoce que “la educación es la herramienta más poderosa para el desarrollo social, cultural y económico de cualquier persona”. Es letra muerta porque las escuelas están cerradas.

La brecha de la desigualdad es inmensa y el abismo se hace más profundo a la vista de todos. Mientras hay niños y niñas que no vieron sus estudios interrumpidos más de dos días ante el paso del huracán Fiona porque sus colegios tienen planta eléctrica, miles de otros niños no han estudiado, no han pisado su escuela. El silencio de los responsables es ensordecedor. Tener como prioridad devolverles el servicio eléctrico a todas nuestras escuelas públicas es un deber de ley y es una obligación moral. Se le hace un llamado de país al gobernador Pedro Pierluisi, al secretario de Educación Eliezer Ramos, a la secretaria de la Gobernación Noelia García, para que le ordenen inmediatamente a LUMA energizar todos los planteles escolares que quedan sin luz; es un derecho humano. ¡Por Dios hagan su trabajo! Sin educación no hay presente, ni futuro.

LEE MÁS:

Mi escuelita, ¿yo la quiero con amor?, por Ivonne Marcial Vega

Otras columnas de Anibelle Sloan

viernes, 24 de marzo de 2023

El veredicto de Ángel Pérez: de ángel no tenía nada

El caso de Ángel Pérez nos deja muchas lecciones. Una de las más importantes está contenida en el sabio adagio, ‘las apariencias engañan’. Ángel Pérez no parecía un corrupto, escribe Anibelle Sloan

miércoles, 15 de febrero de 2023

Pierluisi y Jenniffer: el juego acaba de empezar

A Pierluisi le toca barajar los naipes, pensar y reorganizar sus próximas movidas; tiene que hacer ajustes si quiere tener alguna oportunidad de triunfo ante González, escribe Anibelle Sloan

💬Ver comentarios
Popular en la Comunidad

Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: