Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 30 días.

Nitza Ríos siempre ocupa una silla que está pegada a la pared en la primera hilera de asientos que está detrás de la zona donde se ubican los fiscales.
Nitza Ríos siempre ocupa una silla que está pegada a la pared en la primera hilera de asientos que está detrás de la zona donde se ubican los fiscales. (Archivo)

Fajardo - Han transcurrido 26 meses de un viacrucis desde que Nitza Ríos tuvo que enfrentar la dolorosa noticia de que su hija Arellys Mercado Ríos -su adorada “Arellita”- había sido asesinada en medio de un confuso incidente por un celular en Villa Marina Boulevard, en Fajardo, un crimen que ha traído consigo un extenso proceso judicial que llega a su etapa final.

💬Ver comentarios