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Una fanática se cubre de la lluvia en el estadio Louis Armstrong durante el partido entre Kevin Anderson y Diego Schwartzman en la segunda ronda del Abierto de Estados Unidos.
Una fanática se cubre de la lluvia en el estadio Louis Armstrong durante el partido entre Kevin Anderson y Diego Schwartzman en la segunda ronda del Abierto de Estados Unidos. (Frank Franklin II)

NUEVA YORK.- Ni siquiera el techo retractable del Abierto de Estados Unidos pudo con los aguaceros y los vientos que los restos del huracán Ida llevaron a Flushing Meadows, derribando ramas de árboles e inundando los terrenos del torneo, al tiempo que forzaban a cambiar un partido de una cancha a otra luego de una demora de dos horas y media.

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