Sin final a la vista, muchas personas están acudiendo en tropel a bares, fiestas familiares, boliches y eventos deportivos casi con la misma frecuencia que antes de la aparición del virus, y otros tienen que regresar a la escuela o al trabajo, al buscar las comunidades resucitar la economía. (ELNUEVODIA.COM)

Por Julie Bosman, Sarah Mervosh y Marc Santora