En el caso de Puerto Rico, el Departamento de Justicia de Estados Unidos tiene hasta el 9 de julio para determinar si presenta un recurso de certiorari. (AP / Patrick Semansky)
En el caso de Puerto Rico, el Departamento de Justicia de Estados Unidos tiene hasta el 9 de julio para determinar si presenta un recurso de certiorari. (AP / Patrick Semansky)

Washington D. C. – El Departamento de Justicia de Estados Unidos exigió hoy a la empresa de telecomunicaciones Liberty vender ciertos activos en la Isla para poder aprobar la adquisición de las operaciones de AT&T en Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses.

El reclamo fue hecho en una demanda antimonopolística presentada por Justicia en el Tribunal Federal de Washington D. C., que incluye una propuesta de acuerdo que resolvería la denuncia del gobierno de Estados Unidos.

Según la demanda, el Departamento de Justicia propone a WorldNet como comprador de “ciertos activos de telecomunicaciones alámbricas y cuentas de clientes en Puerto Rico” de Liberty y AT&T, pero sostuvo que puede ser otra la empresa que los adquiera.

El recurso judicial – que bloquea temporalmente la fusión de las empresas-, fue presentado en contra de Liberty Latin America (Liberty), su subsidiaria Liberty Communications de Puerto Rico (LCPR) y AT&T Inc.

La fusión, como se estructuraba originalmente, habría eliminado la competencia por los servicios críticos de telecomunicaciones basados en fibra óptica de los que dependen las empresas de Puerto Rico todos los días. El acuerdo de hoy garantizará que las empresas en todo Puerto Rico continúen beneficiándose de una competencia vigorosa en la prestación de estos servicios”, indicó el secretario de Justicia Auxiliar, Makan Delrahim, de la División Antimonopolio del Departamento de Justicia.

El acuerdo requiere la venta de la red de fibra óptica “Columbus”, ubicada en el área metropolitana de San Juan, que Liberty adquirió como parte de su compra de Cable & Wireless Communications en 2016, y activos de fibra adicionales, incluidas instalaciones de fibra y derechos de uso irrenunciables, en la red de Liberty en el resto de la isla.

También debe vender cuentas de clientes de empresas de venta al detal, el derecho a pasar fibra a través del conducto de Liberty y conectar fibra a los postes telefónicos de Liberty, y una opción para comprar segmentos de la red central de fibra aérea de AT&T.

Al venderse esos activos, WorldNet se colocaría en posición de convertirse en un fuerte competidor entre los proveedores de conexión de fibra y servicios de telecomunicaciones para clientes comerciales en todo Puerto Rico, según el Departamento de Justicia federal.

Naji Khoury, presidente y principal oficial ejecutivo de Liberty Communications de Puerto Rico, indicó que han firmado un acuerdo de compraventa con WorldNet “para que este adquiera parte del negocio de telefonía fija de B2B”.

“Se espera que esta desinversión cierre sin demora. No se espera que este periodo afecte la fecha de cierre de la adquisición de los activos de AT&T por Liberty Latin America. No esperábamos esta condición, pero nosotros siempre hemos creído en una competencia justa y saludable, y cumpliremos con todos los requisitos del Departamento de Justicia federal. También trabajaremos de cerca con WorldNet para asegurar una transición fácil para los clientes y empleados que serán transferidos”, afirmó Khoury.

De acuerdo a la demanda del Departamento de Justicia federal, Liberty y AT&T son dueños de dos los tres proveedores de telecomunicaciones por cable más grandes de Puerto Rico. Además, tienen dos de las tres infraestructuras más extensas de redes de fibra óptica.

Sin la venta de los activos de Liberty, la fusión de Liberty y AT&T dejaría a muchos clientes con una sola alternativa y a otros sin ninguna otra opción, lo que probablemente resultaría “en un aumento de precios y servicios de menor calidad para los clientes comerciales en todo Puerto Rico”, informó Justicia federal.

La propuesta adquisición incluye espectro de frecuencias, inmuebles, contratos de arrendamiento, 1.1 millones de suscriptores de telefonía móvil y a los cerca de 1,300 empleados de AT&T. Liberty esperaba que la fusión pudiera concretarse en el verano.