El proyecto que impulsa la mayoría demócrata liderada por Nancy Pelosi en la Cámara baja, asignaría $2.2 billones para un segundo cheque de $1,200, reviviría los $600 semanales por desempleo y daría una nueva ronda de los préstamos PPP. (ELNUEVODIA.COM)

Washington - El Congreso y la Casa Blanca se juegan en las próximas horas sus últimas cartas –antes de las elecciones–, en torno a un próximo proyecto de estímulo económico, que en la más reciente versión demócrata tendría un impacto directo de, por lo menos, $14,000 millones en Puerto Rico.

Un acuerdo previo a los comicios del 3 de noviembre parece aún lejano.

Pero, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dio hasta hoy para conocer si es posible lograr un lenguaje de consenso con el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, sobre un proyecto de ley que asigne entre $1.8 billones (trillions) y $2 billones.

Pelosi tuvo ayer en la tarde una conferencia telefónica con su caucus, en medio de los reclamos de algunos sectores de su Partido Demócrata –liberales y conservadores– a favor de un acuerdo de última hora.

Anunció a sus colegas demócratas que al terminar la reunión volvería a conversar con el secretario Mnuchin.

Pelosi ha advertido que a la propuesta de la Casa Blanca de $1.8 billones le ha faltado un lenguaje que asegure el uso del dinero de forma efectiva para asuntos como las pruebas de diagnóstico contra el coronavirus y asistencia a los gobiernos estatales y locales.

Además, Pelosi teme que cualquier acuerdo con el gobierno de Donald Trump vuelva a ser frenado por la mayoría republicana del Senado, cuyo líder ha advertido que no hay apetitito dentro de su caucus para un proyecto de la magnitud del que negocian los demócratas de la Cámara baja y la Casa Blanca.

Sin un acuerdo de consenso, el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, tiene previsto proponer hoy en el pleno del Senado un proyecto que asignaría cerca de $500,000 millones, más o menos la misma cantidad que impulsó en septiembre y que los demócratas consideran insuficiente.

McConnell dijo que la medida asignaría fondos para una nueva ronda de préstamos de protección de nómina para los pequeños negocios (PPP, por sus siglas en inglés), hospitales y escuelas.

No incluiría cheques de $1,200.

En septiembre, McConnell intentó sin éxito aprobar un proyecto de un costo similar, que fue bloqueado por los demócratas. Sin respaldo de la minoría demócrata, que tiene suficientes senadores para frenar legislación, la votación sobre un proyecto republicano en el Senado sería solo un ejercicio simbólico.

Los republicanos tienen una mayoría de 53-47 en el Senado, pero se requieren 60 votos para aprobar legislación regular.

La mayoría demócrata de la Cámara baja, por su parte, aprobó a principios de mes un proyecto que asignaría $2.2 billones para un segundo cheque de $1,200 para la mayoría de los ciudadanos, reviviría la asistencia federal por desempleo de $600 semanales y la nueva ronda de los préstamos PPP.

También propone asistencia para los gobiernos estatales –incluidos unos $5,035 millones para el gobierno de Puerto Rico–, pruebas de diagnóstico, rastreo de contactos, fondos para los hospitales, escuelas y vivienda.

En su proyecto de principios de mes, que redujo el costo de otro aprobado en mayo, los demócratas han recomendado $1,236 millones en fondos de asistencia alimentaria para isla.

La legislación incluye financiar plenamente en Puerto Rico créditos federales por niños dependientes (CTC) e ingresos devengados (EITC), lo que tendría un impacto adicional de $1,400 millones anuales.

“Quiero un (proyecto que asigne más fondos). Eso no significa que todos los republicanos estén de acuerdo conmigo, pero creo que al final lo estarán”, dijo el presidente Trump, quien ha ido hacia atrás y hacia delante en torno a su respaldo a un acuerdo antes de las elecciones.

Pelosi, por su parte, reiteró que convocará a la Cámara baja a sesión si logra hoy un acuerdo.

El Senado reanudó ayer sus sesiones, pero parece decidido a volver a suspender sus trabajos a más tardar el martes de la semana próxima, después de confirmar a Amy Coney Barrett como jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos.