El principal oficial ejecutivo de Oriental Bank, José Rafael Fernández, dijo que la institución lanzará varios productos dirigidos a las Pymes y a negocios profesionales. (Archivo / GFR Media)
Según el principal oficial ejecutivo de Oriental Bank, José Rafael Fernández, por primera vez, en los círculos federales comienza a entenderse la necesidad de que Puerto Rico cuente con herramientas para mejorar su economía. (Archivo / GFR Media)

OFG Bancorp (NYSE:OFG) cerró el tercer trimestre del año con ingresos netos de $25.8 millones, una gestión que, en parte, fue posible por niveles récord de originación en préstamos de auto e hipotecas y por bajos niveles de mora, considerando el entorno de incertidumbre que ha causado la pandemia del coronavirus.

La gestión de la matriz de Oriental Bank para el período que terminó en septiembre pasado supuso un beneficio de 50 centavos por acción diluida. En el tercer trimestre del 2019, Oriental reportó ingresos netos por $5.7 millones u 11 centavos por acción común.

Según el principal oficial ejecutivo de OFG, José Rafael Fernández, el desempeño trimestral, en especial, los volúmenes de originación prestataria del período demuestran el valor de haber adquirido las operaciones de Scotiabank en Puerto Rico, activos que se compraron hace cerca de un año.

Fernández explicó que el conglomerado todavía apuesta a lograr economías de alrededor de 25% del costo de la operación del banco canadiense en la isla, un objetivo que ha sido aplazado hasta el siguiente año como resultado del coronavirus.

Los números del tercer trimestre

El conglomerado habría originado unos $458 millones en préstamos durante el trimestre contribuyendo a una cartera promedio en préstamos de $6,790 millones mientras el promedio de activos totales rondó $9,918 millones, según informó el conglomero a los inversionistas. El margen neto de interés se ubicó en 4.3% vis a vis 5.35% en el tercer trimestre del 2019.

Desde el macro, según Fernández, la gestión en préstamos así como el incremento en el balance de depósitos básicos -que en promedio, rondó unos $8,830 millones- responden a la gran cantidad de liquidez que hay en el mercado de Puerto Rico y también al descenso en las tasas de interés como resultado de la política monetaria estadounidense.

La baja en interés resulta en menos beneficios para la institución financiera y pagos más bajos para los consumidores o las empresas, pero también en menos rendimientos para los depositantes. El coste por depósitos básicos de la matriz de Oriental para septiembre de 2019 rondaba 0.70%. A septiembre de 2020, el indicador se ubicaba en 0.56%.

Al concluir el trimestre, la reserva para pérdidas en préstamos representaba el 3.64% de la cartera total de préstamos.

“Hay mucha liquidez por los fondos de reconstrucción y por el COVID-19”, indicó Fernández al dar a conocer los resultados de la institución. “Estamos viendo actividad económica buena”, agregó el banquero al señalar que luego de la reapertura económica y aparte del alza en refinanciamientos ha habido un alza en la actividad de compraventa de inmuebles.

Oriental está en conteo regresivo para la integración de los sistemas informáticos de la institución con aquellos de Scotiabank. A esos efectos ha enviado un paquete informativo a sobre 140,000 clientes con las nuevas tarjetas de débito que deberán validarse para que puedan utilizarse únicamente a partir del próximo 9 de noviembre, explicó Fernández.

Según el banquero, a pesar de la incertidumbre económica que ha causado la pandemia, en parte, el deterioro de los activos de la institución no ha sido tan severo por la disponibilidad de efectivo asociada con los paliativos otorgados a la ciudadanía por la crisis sanitaria, así como por las moratorias concedidas.

Agregó que en el caso de Oriental, esa liquidez se ha traducido en el prepago de préstamos y en nuevos procesos para asegurar que los cerca de 40,000 financiamientos que se acogieron a alguna moratoria puedan reanudar sus pagos.

El entorno económico y la reestructuración de la deuda

A preguntas de El Nuevo Día en torno a cómo el proceso electoral y la incertidumbre por el coronavirus incidirán en la actividad económica, Fernández sostuvo que la economía de Estados Unidos se recupera rápidamente.

“Ciertamente, la pandemia no se ha manejado bien, pero se está trabajando con otro paquete de estímulo y vendrán beneficios a Puerto Rico, ahora o el año que viene y eso tendrá su efecto”, dijo Fernández.

Pero según el banquero, más allá de otra ronda de liquidez para los consumidores y las empresas, lo que en realidad podría ser una oportunidad es el consenso “bipartita” que comienza a construirse en los círculos federales en torno a la economía local.

“Por primera vez en mucho tiempo, no había habido un consenso bipartita sobre Puerto Rico. Ahora se está empezando a entender que Puerto Rico debería ser beneficiario del ‘onshoring strategy’ que se está buscando y esto tiene un impacto importante”, dijo Fernández haciendo referencia a la posibilidad de algún incentivo para promover el regreso de la manufactura a suelo estadounidense.

“En esencia, los políticos en el Ejecutivo (federal) y a nivel congresional han entendido que no se podrá continuar inyectando fondos federales para evitar colapsos. Inyectar fondos por desastres como María, los terremotos y el COVID-19 sí, porque se trata de desastres, pero empiezan a concluir que se necesita actividad económica sostenida en Puerto Rico”, agregó.

Según Fernández, si ese entendimiento se torna en acciones concretas, la siguiente administración de gobierno y Puerto Rico debiera enfocarse en hacer los ajustes internos que son necesarios y sobre todo, acabar con la reestructuración de la deuda.

“No es solo traer farmacéuticas acá sino cómo diversificar la economía de Puerto Rico. Cómo podemos ayudar a que la economía tenga un ambiente más fácil para los empresarios y cómo lograr cambios en los costos. Hay que resolver el tema de la reestructuración y llegar a un acuerdo con los bonistas y para ello, no hay otra alternativa que una postura de colaboración entre el gobierno local, Estados Unidos y la Junta (de Supervisión Fiscal) y sin la Junta no podremos atender estos temas, nos guste o no”, dijo Fernández.