Existen una diversidad de ejercicios que se pueden realizar desde el hogar y que apoyan la rutina que realiza el terapeuta de forma presencial. (Shutterstock)

La linfedema es la acumulación de líquido linfático en el tejido blando, a causa de la obstrucción o alteración del sistema linfático, según explica la licenciada Sandra Sevillano, quien dirige un programa de terapia física.

Las personas sobrevivientes de cáncer de mama, a quienes les han removido nódulos linfáticos o han recibido radiación, podrían desarrollar esta condición podrían presentar: hinchazón, sensación de llenura en la extremidad afectada, dolor o molestia, debilidad o disminución de movimiento y cambios en la apariencia de la piel.

Si bien no existe cura para la linfedema, con el tratamiento adecuado, esta se puede controlar. Este tratamiento consiste en varios elementos que incluyen: drenaje linfático, vendaje de compresión, cuidado de la piel y ejercicios.

”Como todo tratamiento o terapia, la de linfedema, requiere continuidad y consistencia. En estos momentos, el mundo se enfrenta a una serie de cambios, en especial para los tratamientos médicos, por lo que es importante mantener el trabajo en equipo con el terapeuta físico", destaca Sevillano, a la vez que señala que existen una diversidad de ejercicios que se pueden realizar desde el hogar y que apoyan la rutina que realiza el terapeuta de forma presencial.

“Lo primero que debes hacer es preparar un área dentro de tu casa que sea cómoda para que puedas comenzar tu rutina. Igualmente, debes utilizar ropa cómoda que no te cause fricción al momento de realizar los ejercicios”, aconseja la terapeuta, quien subraya que se recomiendan una serie de ejercicios sencillos y fáciles para que los pacientes continúen con su tratamiento en el hogar.

“Para logarlo, puedes utilizar artículos u objetos que podrás encontrar en la casa, como, por ejemplo, el palo de una escoba, un bastón o cualquier tubo que mida más de dos pies. Recuerda siempre utilizar tus vendajes de compresión y hacer un mínimo de 6 a 10 repeticiones dos veces por ejercicio”, enfatiza.

• Toma un bastón con ambas manos, levántalo lo más que puedas y baja el bastón.

• Inhalando y exhalando, abre los brazos y súbelos hasta que se junten sobre tu cabeza.

• Coloca los brazos a la altura del hombro, dobla y extiende los codos, sin bajar los brazos.

• Frente a una pared, desliza el brazo, formando un semi círculo (utiliza un paño para deslizar la mano).

• Frente a una pared, sube los brazos, haciendo que tus dedos caminen por la pared.

“El objetivo es que los pacientes se mantengan saludables. Por eso, todo tratamiento o ejercicio a realizarse en el hogar debe ser consultado, antes, con el terapeuta físico. Es importante que los pacientes con linfedema tengan las técnicas necesarias para continuar con su mejoría, a pesar de la transformación en estilos de vida causados por esta pandemia”, finaliza diciendo la licenciada Sevillano.