En una visita reciente a Gatlingburg, pueblo turístico cerca de Tenesí, parecía que la pandemia ya no existía. (Gregorio Mayí)
En una visita reciente a Gatlingburg, pueblo turístico cerca de Tenesí, parecía que la pandemia ya no existía. (Gregorio Mayí) (ELNUEVODIA.COM)

Los viajes por carretera para hacer turismo interno siempre han sido no solo nuestros favoritos sino los de millones de personas en todos los países alrededor del mundo que gustan de la conveniencia de visitar lugares accesibles para ellos sin necesidad de ir en avión. Pero ahora con la pandemia, no solo están más de moda sino que para muchos viajeros son la única opción, porque los viajes internacionales siguen siendo muy limitados y muchos temen viajar en avión, aunque

sea dentro de sus países.

En Estados Unidos en particular, se ha hecho una intensa campaña para animar a sus residentes a que sigan visitando otros lugares del país y en un reciente recorrido que hicimos por algunas ciudades de estados sureños como Georgia, Carolina del Norte y Tenesí, vimos cómo el mensaje ha llegado y algunas de esas ciudades están recibiendo miles de visitantes.

Forsyth Park en Savannah, Georgia. (Gregorio Mayí)
Forsyth Park en Savannah, Georgia. (Gregorio Mayí) (ELNUEVODIA.COM)

Los turistas están ávidos por coger vacaciones y los destinos casi ruegan porque los visiten. Pero para viajar a cualquier lugar ahora, la paciencia, flexibilidad y planificación son más importantes que nunca, porque hay que enfrentar muchos retos para vacacionar y mantenerse saludables. Entre esos retos están:

Las políticas de higiene y seguridad varían dependiendo del destino

Aunque se habla de distanciamiento social como una medida casi universal, la realidad es otra. Un ejemplo de esto lo pudimos ver en lugares como Gatlinburg, en Tenesí, repleta de turistas, donde las filas para las atracciones aunque tenían marcados los seis pies para el distanciamiento social, no se respetaban.

Las medidas tomadas por los hoteles son distintas entre sí

Varían mucho dependiendo de la cadena hotelera y en el lado positivo, casi todas usan plexi glass en recepción, facilitan el “check-in” y “check-out” y en algunos casos esperan 24 horas entre el “check out” de huéspedes y el próximo “check-in”. Además no permiten la entrada de su personal a limpiar las habitaciones, y solo dejan toallas, sábanas o articulos de higiene personal a solicitud del huésped y si tienen desayuno incluido, la mayoría lo ofrecen en una bolsa previamente preparada “grab & go”. Pero si quiere sentirse seguro procure hoteles de cadenas reconocidas, que detallen bien su proceso de limpieza, y que preferiblemente sean modernos con acondicionadores de aire y filtros nuevos (muchos lo detallan en su website).

En muchos de los hoteles se siguen normas estrictas por el COVID-19. (Gregorio Mayí)
En muchos de los hoteles se siguen normas estrictas por el COVID-19. (Gregorio Mayí) (ELNUEVODIA.COM)

No todas las atracciones estarán abiertas o tienen horario limitado

En Asheville, en Carolina del Norte, muchas estaban cerradas, al igual que las tiendas y restaurantes y en todas las calles había numerosos letreros que recordaban usar las mascarillas. Pero en Gatlingburg, que es un pueblo completamente turístico y puerta de entrada a las Smoky Mountains, del lado de Tenesí, parecía que la pandemia ya no existía. Prácticamente todas sus atracciones estaban abiertas y muchas de ellas son bajo techo.

Hay muchos restaurantes también cerrados

Y los que abren, tienen menú y horarios limitados, un escenario que vimos repetirse en varias ciudades, incluyendo Savannah, Georgia. Allí, los que estaban abiertos tenían extenso tiempo de espera, pero un recorrido por su casco histórico mostró que son numerosos los negocios que permanecen cerrados y muchos otros solo ofrecen comida para llevar.

Un detalle a considerar es que muchos de los restaurantes no tienen área exterior para sentarse, incluyendo barras o cervecerías populares que se mantienen llenas. Estos, al igual que atracciones en espacios cerrados, son de los lugares identificados como de alto riesgo de contagio por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, (CDC).

La gente cuando viaja entra en “modo de vacaciones” y flexibiliza sus cuidados

Quizás el aspecto más retante que encuentran los viajeros, son precisamente los otros viajeros. Mientras unos quieren cuidarse, manteniendo las reglas que ya todo el mundo conoce, para muchos otros es como si se sintieran inmunes ante la pandemia o piensan que ya terminó y esto incluye el no usar mascarillas.

El viajero deberá tomar sus propias medidas de seguridad

Cada uno conoce su nivel de riesgo, las condiciones de salud que tiene y hay bastante información disponible sobre las actividades que promueven más el contagio. Si está de acuerdo con los médicos que indican que todavía debe cuidarse, es mejor que establezca su propio plan de seguridad y no haga actividades en las que no se sienta cómodo.

En Asheville, Carolina del Norte, requieren la mascarilla todo el tiempo. (Gregorio Mayí)
En Asheville, Carolina del Norte, requieren la mascarilla todo el tiempo. (Gregorio Mayí) (ELNUEVODIA.COM)

Manténgase firme en sus criterios si está de acuerdo en que hay que usar la mascarilla, aunque vea a otros que no la usan, busque lugares al aire libre para disfrutar, como parques naturales, restaurantes con espacios abiertos y hoteles que definen claramente las medidas que están tomando

Es buena idea además preparar un “kit de viaje en tiempos de COVID”. Además de mascarillas suficientes y guantes, ahora que están tan escasas las toallas desinfectantes, puede llevar una botella de alcohol y humedecer bolitas de algodón para desinfectar las superficies del hotel, manubrios de la puertas y llaves de los baños, entre otras cosas (en algunos hoteles encontrará letreros de que no rocíe spray). Quizás son medidas que ya tomaba, pero ahora no las debe pasar por alto para que disfrute sus vacaciones con seguridad.