La jueza Amy Conan Barrett, nominada al Tribunal Supremo de Estados Unidos, habla durante la audiencia de su confirmación.
La jueza Amy Conan Barrett, nominada al Tribunal Supremo de Estados Unidos, habla durante la audiencia de su confirmación. (The Associated Press)

Washington D. C. – Con el voto unánime de la mayoría republicana y la ausencia de los senadores demócratas, el Comité de lo Jurídico refirió esta mañana al pleno del Senado la candidatura de Amy Coney Barrett como próxima jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos.

“La jueza Barrett es una de las personas más calificadas que jamás haya sido nominada para ser jueza asociada de la Corte Suprema. Ella aplicará fielmente la ley a los hechos sin una agenda personal y comprende completamente la diferencia entre un juez imparcial y un activista político”, indicó el presidente del Comité de lo Jurídico, el republicano Lindsey Graham (Carolina del Sur), antes de la votación de hoy.

Los 10 demócratas del Comité de lo Jurídico boicotearon la sesión de votación, en protesta por el rápido proceso de confirmación de Barrett, quien dará una mayoría de 6-3 a los conservadores del máximo foro judicial estadounidense y puede ser confirmada por el pleno del Senado el lunes, a ocho días del día oficial de las elecciones estadounidenses.

Los 12 republicanos en la comisión votaron a favor. “He estado aquí por un tiempo, y nunca he visto a nadie más capaz en torno a asuntos legales que la jueza Barrett", indicó Graham.

El líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell (Kentucky), prevé que el debate final sobre Barrett comenzará mañana en el pleno del Senado, y que la discusión será cerrada el domingo, para que pueda ser confirmada el lunes.

En un tuit, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que con la votación en comisión hoy es “un gran día para Estados Unidos”.

“El Senado de los Estados Unidos nunca — nunca — consideró a un juez de la Corte Suprema tan cerca de una elección presidencial nacional. Dudo que vuelva a hacerlo”, indicó el líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer (Nueva York), al denunciar la prisa del presidente Donald Trump y McConnell, y explicar la decisión de sus colegas de boicotear la votación.

Barrett, de 48 años y jueza del Séptimo Circuito de Apelaciones federales, llenaría la vacante que dejó Ruth Bader Ginsburg, ícono de los liberales y quien falleció el 18 de septiembre pasado, a los 87 años.

Los demócratas han reclamado que fuera el ganador de las elecciones del 3 de noviembre el que propusiera llenar la vacante en el máximo foro judicial y expresado preocupacion de que los republicanos impusieran una confirmación expedita de Barrett de cara a cualquier impugnación del resultado de las elecciones.

También han expresado preocupación sobre el impacto de la designación de Barrett en el caso sobre la constitucionalidad de la Ley Obamacare que se comenzará a discutir una semana después de las elecciones, y en precedentes como el de Roe versus Wade, que protege los derechos reproductivos de la mujer.